Watson no es solo experto en genética, también es alentador de racistas
El pasado miércoles, 17 de octubre, saltó la controversia entre la comunidad científica, cuando un prestigioso científico expreso que los negros no son tan inteligentes como los blancos.
El norteamericano James D. Watson, de 79 años de edad, está considerado como uno de los padres de la genética moderna, premio Nobel y codescubridor de la doble hélice de ADN, ha vuelto a desencadenar una controversia planetaria por unas declaraciones en el diario The Sunday Times. Watson afirma que los negros son menos inteligentes que los blancos. "Todas nuestras políticas sociales están basadas en el hecho de que su inteligencia es la misma que la nuestra, mientras todas las pruebas efectuadas demuestran que no es realmente así", afirma el científico.
Watson ha pisado suelo británico para dar una serie de conferencias en el marco de la promoción su nuevo libro, que sale a la venta el próximo 22 de octubre: 'Evite aburrir a la gente: lecciones de una vida en la ciencia'. "No hay una razón firme para anticipar que las capacidades intelectuales de personas geográficamente separadas en su evolución se hayan desarrollado de manera idéntica", asegura en el texto.
El premio Nobel de medicina James Watson, pionero en la labor de desciframiento el genoma humano, estructura del ADN, llega al Reino Unido, para publicar su último libro, precedido por la polémica de unos comentarios suyos tachados de racistas.
Esas opiniones se reflejan también en un libro que verá la luz la próxima semana y en la que Watson escribe que no hay motivo alguno para creer que "las capacidades intelectuales de pueblos separados en su evolución han tenido que evolucionar de modo idéntico". "El querer considerar un poder igual de la razón como una herencia común de la humanidad no basta para que sea así", escribe el investigador, citado por el diario The Independent, que critica sus comentarios.
El científico norteamericano ha logrado fama internacional cuando, trabajando en la Universidad de Cambridge (Inglaterra), ha formado parte del equipo que descubrió la estructura del ADN . Por sus trabajos fue galardonado en 1992 con el Nobel de medicina junto a su colega británico Francis Crick y al neozelandés Maurice Wilkins.
A pesar de dirigir durante cincuenta años el Cold Spring Harbour Laboratory, en Long Island, líder en las investigaciones sobre la genética y el cáncer, Watson no ha sido nunca ajeno a la controversia por sus opiniones sobre política, la sexualidad y la raza.
Las palabras de Watson, galardonado con el premio Nobel por sus trabajos sobre el ADN mano a mano con Francis Crick y director de una de las instituciones científicas más prestigiosas de EEUU (el Laboratorio Cold Spring), ya han provocado la reacción de sus colegas al otro lado del Atlántico. "Es triste ver a un científico que ha conseguido tanto hacer estos comentarios infundados, sin base científica y extremadamente ofensivos", ha señalado por ejemplo Keith Vaz, presidente del comité laborista de asuntos sociales. "Estoy seguro de que toda la comunidad científica rechazará rotundamente lo que parecen ser prejuicios personales del señor Watson".
En la entrevista original, el veterano investigador asegura además que en tan sólo una década podrían conocerse los genes responsables de las diferencias en los niveles de inteligencia humana.
En 1997 Watson declaró a un diario británico que una mujer debería tener derecho a abortar si un test prenatal determinase que la criatura que llevaba en su vientre sería homosexual.
Watson también ha sugerido la existencia de una relación entre el color de la piel y el instinto sexual, superior en los negros, y, según The Independent, ha argumentado también a favor de la ingeniería genética por considerar que un día será posible curar la "estupidez".
No es la primera vez que la polémica sobre la genética y las diferencias raciales salta a la arena pública. En 1990, el libro 'The Bell Curve' ('La Campana de Gauss', en español) ya sugería que las diferencias en los índices de cociente intelectual entre razas tenían origen genético. La obra, firmada por Charles Murray y Richard Hermstein, aseguraba incluso que las políticas sociales estarían diluyendo la inteligencia de la población al fomentar que las mujeres con un bajo índice intelectual tuviesen hijos.
Sus críticos reclaman una respuesta firme a sus controvertidos puntos de vista desde el mundo científico y de la política.
En 1978, la Conferencia General de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, La Ciencia y la Cultura (UNESCO), aprobó la Declaración sobre la raza y los prejuicios raciales en cuyo artículo 2, punto 1, es dice: "Toda teoría que invoque una superioridad o inferioridad intrínseca de grupos raciales o étnicos que dé a unos el derecho de dominar o eliminar a los demás, presuntos inferiores, o que haga juicios de valor basados en una diferencia racial, carece de fundamento científico y es contraria a los principios morales y éticos de la humanidad".
Evidentemente, no sé de que manera Watson ha efectuado los estudios, por los que sostiene sus teorías, pero me temo que no habrá tenido en cuenta los porcentajes que se dan de acceso a estudios de formación entre aquellos que son de raza negra. Es evidente que si los blancos tienen mayor posibilidad de instruirse, entonces mayor será el número de blancos instruidos, mientras que los negros, en un buen número, no solo no pueden acceder a la escolarización para instruirse, sino que además se mueren de hambre, lo cual pone de manifiesto la situación de unos y otros.
Lo manifestado por Watson, es peligroso, puede dar alas a los racistas, la cual cosa no es difícil, puesto que sin manifestaciones de este tipo, ya son proclives a creer que los blancos son superiores.
Sin duda, Watson, con sus afirmaciones, habría sido acogido por Hitler, el cual sostenía el mismo tipo de tesis.
